Sobre la suerte
¿Qué es la intuición?
¿Intuir es patrimonio de una minoría?
¿El intuir se puede demostrar científicamente?
Creo que en estas tres cuestiones se concentra la controversia unánime de la opinión pública a cerca de la intuición.
Formular estas tres preguntas por separado se hace complicado puesto que la respuesta o respuestas están enlazadas inevitablemente. Quiero decir, que cada pregunta la voy a plantear en apartados diferentes, sabiendo de antemano, que posiblemente habrá argumentos de un apartado que podrían estar encabezando otra de las preguntas planteadas.
¿Qué es la intuición?
Aunque esta cuestión va a ser respondida a lo largo de todo el artículo, voy a expresar mi opinión en este apartado puesto que no soy neuróloga, física, médico, ni psicóloga. Mi opinión se basa en mi experiencia con la intuición. Y a pesar de exponer mi opinión, que es inevitable puesto que el artículo lo escribo yo, deseo te sirva para sacar tu propia conclusión una vez hayas finalizado la lectura.
La palabra intuición deviene del latín intueri: mirar con intensidad hacia el interior. Mirar por, velar por y de ahí comprender, guardar y proteger. Los filósofos antiguos la describieron así: Facultad de conocer de modo inmediato la verdad sin previo razonamiento lógico.
Esto dice la Real Academia Española de la Lengua (RAE) sobre la intuición: <La intuición es la facultad de comprender las cosas de forma instantánea, sin necesidad de razonamiento>
Bien, saber el significado de la palabra intuición y su definición original ayuda bastante a ubicarse en la respuesta de este epígrafe. Sin embargo, esta pregunta se hace menos importante que la que subyace: ¿Es la intuición una elucubración mental o una certeza? Así pues, continuemos…
Esto dice la RAE sobre la elucubración mental: <La acción de elaborar ideas, sin fundamento, como producto de la reflexión o la fantasía>
Y esto dice sobre la certeza: < Conocimiento seguro y claro de que algo es de una manera determinada>
Así que podemos concretar que cuando intuimos no estamos pensando. No tenemos interferencia del pensamiento secuencial racional. Sin embargo, hay una certeza instantánea que no es fruto ni de la reflexión ni de la fantasía. Esta certeza puede llevarnos a la comprensión de un conocimiento alejado de los parámetros de observancia ordinaria.
Para mi, la intuición está vacía de cualquier interferencia: es neutral. No participa de ningún razonamiento para darse. Ni anteponemos nuestros gustos personales, ni nuestro estado anímico, ni nos es útil la creencia que tengamos a cerca del asunto que queremos aclarar.
Lo que intuyes puede no gustarte, sin embargo, tienes la certeza de que eso es justo lo que más conviene, porque es lo que se ajusta a lo que precisas para: comprender, saber o estar en óptimas condiciones. Pongo un ejemplo:
“La razón teme la derrota, pero la intuición disfruta la vida y sus desafíos”. Paolo Coelho
Hace años fui socia de una productora musical. Mi cometido consistía en gestionar y dirigir la parte artística de un espectáculo musical: dramaturgia, dirección escénica, de actores e interpretar uno de los personajes. Todo un reto del que me sentía preparada dado que no eran nuevas para mi estas áreas de trabajo y en otras ocasiones había llevado a cabo el empeño. Sobre todo, porque el aspecto musical no era mi responsabilidad. Esta área era competencia de dos socios con los que me entendía, al menos en un principio.
La temática del espectáculo me era conocida y tenía mucha afinidad tanto por mis raíces maternas como por la trascendencia del mensaje.
En definitiva, un proyecto que me permitía crear, aportar conocimientos de geometría sagrada y de sanación y en el que podía tomar decisiones artísticas.
De partida, las condiciones laborales, en cuanto al salario se refiere, se darían al estrenar el proyecto. Se contaba con una financiación de varias entidades interesadas en la temática del proyecto por su originalidad así como por la fantástica proyección de mercado que tenía: productora discográfica, de televisión y de teatro, así como pequeños inversores particulares.
Llegado el momento de levantar el espectáculo: búsqueda de equipo artístico, ensayos, etc surgió la opción de estrenar fuera de España, por razones que no vienen al caso relatar. Eso requería pasar unos meses fuera para levantar el proyecto, estrenar y después volver a Madrid donde se daría el pistoletazo de salida a la venta a nivel nacional primero y posteriormente a nivel internacional.
La cuestión es que tenía que decidir si me marchaba esos meses fuera de España o no. Si aquella opción era la acertada o iba a ser un fracaso para el proyecto. Había otras opciones, pero uno de mis socios no las contempló. Hoy puedo decir, que no quiso contemplarlas.
En ese momento necesitaba una certeza a cerca de si confiar en mi socio y estrenar en otro país o plantarme; hacer una revisión de nuevo planteando otras opciones. Le planteé mis dudas, pero me aseguró que esa era la mejor opción y que lo tenía todo previsto.
En ese momento, como digo, pensé y pensé, pros y contras. Hasta que me paré y sentí. Entonces, escuché mi intuición. Así fue como supe que aquél proyecto no saldría bien marchándonos fuera para estrenarlo, y que la situación iba a ser bastante difícil de llevar. Sin embargo, tuve la certeza de que necesitaba atravesar esa experiencia. Así que fui.
Estrenamos y todo fue un desastre. Mi socio brilló por su ausencia y tuve que manejar situaciones bastante desagradables que atentaban contra mi ética. La gestión que hizo de producción fue lamentable y terminó dándose a la fuga. La historia siguió dando coletazos durante bastante tiempo. Para resumir el desenlace de este periplo, cito un dicho popular: “La verdad siempre sale a la luz.” Así pues los tejemanejes de mi socio salieron a la luz y lo salpicaron todo y a todos.
Volviendo a la intuición…Lo que intuí no me gustó, pero tuve la certeza de que me convenía. No podía saltarme esa experiencia.
Luego entendí mejor lo que tenía que aprender. Y desde luego que irme al extranjero con esta intuición me ayudó a llevar la situación mucho mejor que si no me hubiera detenido a sentir qué intuía.
Así que, la intuición no necesariamente condiciona la elección ni tampoco lo que intuyes le tiene por que gustar a tu ego.
“La intuición no te dice lo que quieres escuchar; te dice lo que necesitas escuchar”. Sonia Choquette
He compartido este ejemplo, porque cuando hablamos de intuición hay una idea preconcebida que la une a la adivinación. No son lo mismo, aunque puedan ir de la mano. Al igual que la intuición puede dar la mano a lo que conocemos como percepciones extrasensoriales, o quedarse en lo que es: una claridad inmediata que sobreviene de vez en cuando y de que no
“ tiramos del hilo” para ver a dónde nos lleva.
Es por eso, que muchas personas tienen ese instante de claridad fugaz donde la intuición les avisa o les prevé de algo. Como un anuncio tipo: «Esto no va a salir bien».
Pero, si “tiramos del hilo” la intuición se alía con otras cualidades inherentes de las que no hemos recibido conocimiento educativo: adivinación, clarividencia, mediumnidad, telepatía, y un largo etc.
Así comprendo la intuición:
La intuición no se apoya en creencias conscientes ni inconscientes ligadas a la educación ni al ámbito social ni cultural. Tampoco está ligada a la experiencia. Intuir no necesariamente condiciona la elección. Intuir es tener claridad a través de un sentir certero que nos permite alcanzar un conocimiento no casual ni azaroso, sino ex proceso velado, de causalidad irremediablemente ligada al nivel vibracional del individuo, así como a su nivel evolutivo consciencial.
La intuición es una “llave” mediante la cual el ser humano a través de estados ampliados de conciencia accede a un basto conocimiento tanto del individuo como de la creación. Ese conocimiento comprende lo consciente, lo inconsciente y lo incognoscible.
Pudiendo ser empleada en lo cotidiano para asuntos de índole práctica, el objeto de la intuición no se fundamenta en la comprensión de hechos, aunque ello devenga, sino en el recuerdo del sentido trascendente de la vida y el reencuentro con el origen de la existencia.
“Hay una voz que no usa palabras. Escucha”. Rumi
Como digo, de la intuición devienen estados ampliados de conciencia que nos permiten tener percepciones extrasensoriales. No hay un número concreto de percepciones extrasensoriales, pero voy a centrarme en tres que son las más llamativas a nivel popular. Porque, no mencionarlas sería obviar la parte no solo trascendente, sino, práctica del hecho intuitivo.
Cuál es la diferencia entre intuir y adivinar
La Rae nos habla de varios conceptos sobre la adivinación. Extraigo lo que me resulta menos desacertado por lo peyorativo: <Obtener conocimiento sobre lo desconocido por otros medios no ordinarios. La adivinación se produce en distintas líneas temporales: pasado, presente o futuro. Los medios utilizados reúnen a todas las mancias: quiromancia, cartomancia, geomancia, oniromancia…, así como astrología>
Las mancias continúan siendo consideradas como arte adivinatorio. Tienen sus orígenes en la prehistoria. En la antigüedad se desarrollaron complejos tratados que aunaban elementos religiosos, mágicos y científicos. A partir de la Edad Media, a pesar de ser perseguidas por ser vistas como ciencias oscuras, malditas y antinaturales, siguieron practicándose en la clandestinidad, aunque con diferentes niveles de aceptación social. En la Edad Moderna entraron en conflicto con el pensamiento empírico por lo que continuaron siendo desprestigiadas. En la actualidad siguen presentes practicándose abiertamente en la mayoría de las sociedades occidentales, aunque el descrédito sigue vigente, con la excepción de la astrología a la que se le ha otorgado rango de pseudociencia (aquí hay ironía, aunque creo que me ha quedado muy sutil).
Tanto la intuición como la adivinación nos permite vislumbrar efectos sin que tengamos conocimiento de por qué esos efectos se producen en el tiempo. En esto, ambas se diferencian de la razón, que sólo puede conocer efectos partiendo del conocimiento de algunas de las causas que los generan.
Es decir, la razón nos es útil para reconocer lo que ya de antemano conocemos. La intuición y la adivinación nos da respuesta de aquello que desconocemos el por qué se produce.
Para explicar las diferencias entre ambas, voy a utilizar la expresión “tirar del hilo” que he comentado más arriba.
Si no “tiramos del hilo” la intuición se ocupa de proposiciones y de decisiones. Para ello utiliza opciones antagónicas: una frase que afirma o niega una cosa con respecto a otra. O incluye o excluye una cosa sobre la otra. En este caso, la persona intuitiva no necesariamente percibe más allá de la veracidad o falsedad de una proposición o de la conveniencia o no de hacer tal cosa.
Ahora bien, si el intuitivo “tira del hilo” dará la mano a cualquier percepción extrasensorial: adivinación, clarividencia, mediumnidad, telepatía… El estado vibracional del intuitivo se ampliará y con ello accederá a otra información cuya respuesta va más allá de la proposición inicial de la que se ha partido.
La adivinación se produce a través de representaciones. La respuesta se le representa al adivino bajo la forma de una percepción sensitiva (imagen, sonido, olor, sabor, dolor, etc) El adivino percibe algo, un hecho, que sucedió, sucederá o está sucediendo en algún lugar, y a partir de esa percepción arma su predicción. Generalmente, el adivino utiliza un medio para llegar a la respuesta. Esos medios pueden ser elementos de la naturaleza como conchas, runas, las líneas de la mano, los posos del café; o elementos elaborados como las cartas del Tarot o los cristales Todo apoyo en un objeto o elemento favorece la visión en la adivinación.
“ El intelecto siempre tiene razón, pero la intuición nunca se equivoca”. Alejandro Jodorowsky
Qué son la clarividencia y la mediumnidad
La RAE nos das dos acepciones sobre la clarividencia: < Una facultad paranormal para percibir cosas que nos son visibles o para adivinar hechos futuros, y también la capacidad de comprender y discernir las cosas con gran claridad>
¿Te das cuenta que la descripción de la adivinación y la clarividencia tienen un denominar común? Ese denominador es la percepción extrasensorial: ver cosas lejanas y no perceptibles por el ojo físico, o sucesos acaecidos en otro tiempo o espacio, es decir, la visión de eventos pasados (retrocognición) y futuros (precongnición).
Sin embargo, hay dos cosas que las diferencian, según la RAE. Mientras que la adivinación precisa de un elemento físico para llevarse a cabo. La clarividencia no. La otra diferencia que plantea es que la clarividencia otorga la capacidad de comprender y discernir las cosas con gran claridad.
Para mi, la primera acepción obvia que aunque la clarividencia no depende intrínsecamente de objetos, se puede obtener información de objetos tocándolos (psicometría). En cuanto a la segunda acepción estoy de acuerdo. Es cierto que puedes ver una cosa y no comprenderla o no discernir entre una cosa y otra con claridad. Y generalmente, la adivinación sirve para hallar la cosa en sí, pero no para comprender el origen de la cosa ni qué va a desencadenar.
En cualquier caso, intentar separar un fenómeno de otro es complejo, puesto que pueden darse simultáneamente. Pero, en fin, mi experiencia me lleva a entender que la visión interna de la clarividencia no precisa de herramientas externas. Y lo más significativo, que el objeto de la clarividencia no es la predicción, sino la evolución espiritual del Ser. Ambas percepciones pueden o no basarse en el discernimiento y la ética dependiendo de tu nivel de consciencia y tu intención. El conocimiento no encierra maldad o bondad, sencillamente Es. La intención con la que utilices el conocimiento te lleva hacia un resultado u otro. Lo constatamos a lo largo de la historia, ¿no?. Muchas veces un conocimiento ha sido utilizado con una intención ligada a la manipulación de las masas o a su destrucción. El conocimiento no determina lo que hagas con él.
“La intuición se acerca mucho a la clarividencia; parece ser la percepción extrasensorial de la realidad”. Alexis Carrel
La RAE nos dice de la mediumnidad: < Persona con facultades paranormales para actuar como mediadora en fenómenos parapsicológicos o para comunicarse con espíritus. Sirve de puente entre el mundo de los vivos y el de los espíritus>.
Mi comprensión de la mediumnidad es algo más amplia. No solamente es entendible desde la comunicación con almas o espíritus desencarnados. Es la capacidad que nos permite establecer comunicación tanto con cualquier tipo de conciencia (fallecida o no) de esta u otra dimensión, espacio o tiempo. También nos permite establecer conexión con la Consciencia Creadora como principio de la creación: fuerza inmaterial que anima la vida.
Como en cualquier área de nuestra vida o en cualquier profesión, el discernimiento y la ética son cruciales para que lo que hacemos lo hagamos desde la honestidad. De base, ser intuitivo no es menos honesto que ser racional. Nuestros actos son definidos por nuestro nivel de consciencia (al que se accede desde la intuición), no solo por nuestra experiencia o herencia.
Pero, te propongo repasar las principales corrientes filosóficas modernas de Occidente para tener un contexto histórico que permita comprender como ha ido evolucionando el pensamiento a cerca de la intuición. Porque, movimientos filosóficos como el empirismo y el racionalismo son la base cultural en la que nos han educado.
También, porque la filosofía occidental es más díscola y polarizada que la filosofía oriental en cuanto a la definición de la intuición, su catalogación y su fundamento. Esto me resulta más interesante, porque al haber más discrepancias se me antoja más nutrida tu reflexión interna.
“La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente.
Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo”. Albert Einstein
Corrientes filosóficas modernas
Algunas corrientes filosóficas modernas que no dan credibilidad a la intuición:
David Hume
El Escepticismo Duda de la posibilidad de conocer la verdad con certeza. Considera que tanto la razón como los sentidos (y por extensión la intuición) no son fiables para afirmar o negar algo con firmeza. El máximo exponente moderno y más radical de esta corriente filosófica es David Hume quien considera los conceptos de causalidad y sustancia no adecuados para alcanzar la certeza en el conocimiento. Considera la intuición un tipo de conocimiento inválido, aduciendo el argumento del empirista John Locke, sobre que la mente humana es una “tabla rasa” al nacer y todo el contenido mental proviene de la experiencia.
“Todos los grandes hombres están dotados de intuición. Saben, sin razonamiento ni análisis lo que necesitan saber”. Alexis Carrel
John Locke
Para el Empirismo el conocimiento se basa en la experiencia sensorial siendo la fuente primaria de ideas y el conocimiento, no la intuición. Siendo John Locke el padre del empirismo sorprende que sus ideas a cerca de la intuición sean menos radicales que las de filósofos más modernos. Para Locke la intuición era un conocimiento cierto y fundamental, pero limitado principalmente al conocimiento de la propia existencia, y de verdades lógicas y matemáticas. La intuición como percepción inmediata del acuerdo o desacuerdo entre dos ideas, sin necesidad de razonamiento. Distinguiéndola de otros tipos de conocimiento que provienen de la experiencia sensible o la demostración.
Es decir, para Locke la intuición tiene un papel muy importante, aunque consideraba que el conocimiento no es intuitivo, sino que proviene de la experiencia: a través de los sentidos y de la mano de la reflexión.
“Pienso 99 veces veces y no encuentro nada. Dejo de pensar, nado en el silencio y la verdad viene a mi”. Albert Einstein
El Positivismo rechazaba en gran medida la intuición, considerándola una forma de conocimiento no científica, junto con la metafísica y la teología. El conocimiento debía basarse unicamente en hechos observables y medibles a través de la experiencia sensible y el método científico. Por lo tanto, las ideas intuitivas no se consideraban un camino válido para alcanzar la verdad, ya que carecían de la comprobación empírica necesaria. Desde la perspectiva del positivismo, la humanidad había evolucionado desde un estadio teológico y metafísico a un estadio positivo, donde la ciencia reemplaza a las explicaciones intuitivas.
El fundador de esta corriente filosófica fue Auguste Comte quien propuso y defendió la aplicación de un método científico único para todas las ciencias. Siendo el creador de la sociología como disciplina científica, con el objetivo de estudiar la sociedad de manera objetiva. Posteriormente, John Stuart Mill aplico la filosofía positivista a la economía moderna. Mill veía la intuición como una forma de conocimiento basada en generalizaciones de la experiencia pasada. Como empirista no creía en ideas innatas, por lo que la intuición era una forma de juicio rápido desarrollada a través de la práctica y la experiencia acumulada.
Auguste Comte
“Es a través de la ciencia que probamos, pero a través de la intuición que descubrimos”. Henri Poincaré
René Descartes
El Racionalismo, con su máximo exponente, René Descartes, plantea que los dos actos de nuestra inteligencia o razón gracias a los cuales podemos llegar al conocimiento cierto son dos: la intuición y la deducción.
La intuición no es el testimonio de los sentidos ni el juicio engañoso de la imaginación,como piensan los empíricos sino, una capacidad de la mente para captar “ideas innatas”, como la noción del “yo”, “Dios”, “mundo”. Estas ideas son evidentes por sí mismas y no necesitan demostración.
El conocimiento verdadero se obtiene a través de la lógica y la deducción, como en las matemáticas, y no de la experiencia sensorial. Considera la deducción como proceso de razonamiento que enlaza varias intuiciones para llegar a una conclusión más compleja.
“La intuición es el susurro del alma”. Krishnamurti
El Evolucionismo Filosófico como movimiento filosófico llega a través del naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck, el primero en proponer una teoría completa sobre la evolución. Posteriormente vendría el naturalista y biólogo Charles Robert Darwin quien junto con Alfred Russel Wallace también naturalista y explorador (injustamente olvidado) nos hablan de que todas las formas de vida en la Tierra comparten un ancestro común del que se han diversificado con el tiempo. Las variaciones que otorgan una ventaja de supervivencia y reproducción en un entorno específico son las que se perpetúan a través de la herencia genética y se vuelven más comunes a lo largo de las generaciones a través de la selección natural que favorece a los individuos mejor adaptados.
El máximo exponente del evolucionismo filosófico es Herbert Spencer debido a su intento de aplicar la teoría de la evolución biológica a todos los aspectos del universo, incluyendo la sociedad, la política y la moral.
Considera la inteligencia como una habilidad que ha evolucionado y que está relacionada con el desarrollo del cerebro y la necesidad de resolver problemas de supervivencia. Habla de mecanismos innatos, debido a la selección natural, como causantes de dirigir la conducta sin ser completamente conscientes de los motivos. La inteligencia está influenciada por la cultura, la cual transmite conocimiento de generación en generación.
Esta teoría considera la intuición una facultad cognitiva que ha evolucionado para resolver problemas prácticos, vinculada a experiencias ancestrales y a la supervivencia. Se propone que puede ser una forma de procesamiento de información rápida e inconsciente, que surgió como resultado de la adaptación evolutiva para complementar la inteligencia discursiva.
Herbert Spencer
“ El intelecto siempre tiene razón, pero la intuición nunca se equivoca”. Alejandro Jodorowsky
Algunas corrientes filosóficas modernas que dan credibilidad a la intuición:
Immanuel Kant
El Idealismo, con Immanuel Kant como máximo exponente, consideraba que la realidad es de naturaleza mental o espiritual. Veían la intuición como un conocimiento original e independiente, que permitía acceder a verdades necesarias y principios morales de forma directa, sin depender de la experiencia de los sentidos o la razón.
Un conocimiento directo de la esencia de las cosas, que es el fundamento para comprender los hechos empíricos. Kant fundó el «idealismo trascendental» haciendo una distinción entre el conocimiento de las cosas tal y como se nos aparecen, y el conocimiento de las cosas en sí mismas. Estas últimas están más allá de nuestra capacidad de conocimiento a través de la razón: «Criticismo».
Su filosofía es un intento de superar la oposición entre el racionalismo y el empirismo, argumentando que ambos factores: razón y experiencia son necesarios para el conocimiento.
“Tuve que negar conocimientos para poder hacerle espacio a la fe”. Immanuel Kant
Existencialismo Se basa en la idea de la intuición como una forma de acceder a la existencia y al significado de la vida, a menudo de forma más directa que el pensamiento racional. Para algunos existencialista, la intuición es superior al intelecto para comprender la realidad fluida y cambiante de la vida, la cual no puede ser capturada por definiciones fijas.
Para Heidegger, la intuición, es la capacidad primaria del ser humano para experimentar y dar sentido al mundo de manera sensible y vivida, como un “sentir del mundo” directo que precede a cualquier concepto. Permite al individuo percibir las condiciones de su propio ser y las posibilidades que se le presentan, jugando un papel crucial en la comprensión de la libertad y la angustia inherente a la condición humana.
Martin Heidegger
“La intuición y no la razón atesora la clave de las verdades fundamentales”. Buda
El Intuicionismo ético afirma que las verdades morales son reales y pueden conocerse directamente, sin necesidad de razonamiento lógico a través de la intuición. Por ejemplo, la bondad o la rectitud no son conceptos que puedan definirse o deducirse, sino que se captan de manera inmediata a través de la facultad de la intuición. Su máximo exponente George Edward Moore, quien decía que las nociones de «bueno» y«correcto» son en sí indefinibles y se captan sólo por medio de una intuición específica y no a través de conceptos, pruebas o razonamientos.
George Edward Moore
“La intuición no es el enemigo, sino el aliado de la razón”. John Kord Lagermann
William James
El Pragmatismo asociado a filósofos como William James, quien veía la intuición como un elemento de la conciencia, pero no como un sustituto del razonamiento o la experiencia empírica. Consideraba que la verdad debe ser verificable a través de la experiencia y que las intuiciones o creencias son verdaderas si son útiles y producen resultados positivos en el mundo real. La intuición se evalúa más por su eficacia que por su fundamento teórico.
“ Tienes que abandonar la ciudad de tu comodidad y adentrate en el desierto de tu intuición. Lo que descubrirás será maravilloso.
Lo que descubrirás es a ti mismo”. Alan Alda
Edmund Husserl
La Fenomenología fundada por Edmund Husserl es una corriente que se centra en el estudio de las estructuras de la conciencia desde una perspectiva de primera persona, es decir, teniendo en cuenta cómo lo experimenta la propia persona. Utiliza el método de la reducción fenomenológica para llegar a intuiciones puras y no sensibles. El propósito que persigue es la comprensión de la experiencia vivida en su complejidad buscando la toma de conciencia y los significados en torno del fenómeno.
Para esta corriente la intuición es la fuente fundamental para acceder a la verdad y justificar cualquier conocimiento.
“ Mi intuición nunca me falla, soy yo quien falla cuando no la escucho”. Hazrat Inayat Khan
No voy a mencionar a los pensadores de la filosofía del siglo XXI pues lo más significativo es rescatar el consenso general con respecto a la intuición. La filosofía de nuestro siglo recupera la subjetividad del científico y se acepta que la interpretación es una parte fundamental del conocimiento, influenciada por los avances en la física cuántica, la teoría de la relatividad y la neurociencia.
Se enfoca en la aplicación del pensamiento crítico a los complejos desafíos del mundo actual: ética de la tecnología, problemas ambientales y justicia social, buscando superar la dicotomía entre pensamiento y acción.
Consideran la intuición como una forma de conocimiento inmediato que se puede complementar con la razón y la lógica, pero dentro de un marco de debate sobre su validez.
Hay más corriente filosóficas de las expuestas, pero en estas encontramos una síntesis del pensamiento occidental moderno y su comprensión a cerca de la intuición.
Para la filosofía occidental, la intuición ha sido pensada, reflexionada, dudada, criticada, denostada, absurdamente ensalzada y minimizada, ninguneada y por supuesto ocultada. Como si la intuición no fuera de por sí un fenómeno bastante mistérico como para tener que ocultarla más (es un chiste fácil). Todo ello me lleva a plantearme cuántos de estos filósofos han experimentado la intuición y en qué medida antes de argumentar sobre ella.
Observo que es muy común en Occidente hablar antes de sentir. Elucubramos mucho antes de tomar una decisión, quizás por ello las decisiones nos cuestan, y cuando las llevamos a cabo erramos, porque nos hemos saltado el “sentir”.Si no siento lo que necesito, mi pensamiento divaga en múltiples opciones sobre lo que hacer.
Me da la impresión de que se busca una chincheta para clavar la intuición y que se quede quieta. Lo veo tarea compleja, puesto que la propia naturaleza de lo intuitivo reside en lo inmaterial. La chincheta no va a ser suficiente para tamaña conquista.
Lo que sacamos en claro es que la intuición, sea lo que sea, está. Aunque no nos queda claro si nos debemos fiar de ella del todo o a medias.
Lo que no sabemos es si está disponible para todos,y sobre todo, qué hacemos para que se produzca cuando queremos.
¿Intuir es patrimonio de una minoría?
San Benito Abad, o San Benito de Nursia,
santo de los exorcistas católicos
“El intuir” ha tenido a lo largo de la historia en Occidente mala prensa. Supongo que debido a las necesidades imperantes a nivel político y religioso. Lo que sí que es cierto, a poco que uno revise la historia, es que el beneplácito hacia el hecho intuitivo, o hacia las personas intuitivas no se ha producido ni se produce de forma franca ni respetuosa. Hoy en día, dista de ser un hecho normalizado. Solamente quiero plantear lo que para mi es una evidencia constatable: la influencia de la religión en la manipulación de la cualidad intuitiva.
No puedo sustraerme a ello, puesto que la pregunta que plantea este epígrafe tiene su respuesta fuertemente ligada a la religión como estamento de poder. La intuición de la mano de la clarividencia o la mediumnidad solo han sido y son en la actualidad patrimonio de la religión. Accesible para los santos o místicos religiosos. Nunca para el común de los mortales y por supuesto, dicha comunicación solo puede considerarse si tiene carácter evangelizador.
Cualquier otra comunicación alejada de la doctrina de una creencia religiosa queda descartada y automáticamente asociada a la brujería, al trastorno mental o a una personalidad narcisista y desequilibrada.
“Confiar en nuestra intuición a menudo nos salva del desastre”. AnneWilson Schaef
“No hubo remedio”, grabado de la serie
Los Caprichos de Goya
Cuando la intuición da la mano a cualquier percepción extrasensorial en una persona con equilibrio psíquico y emocional y una conciencia asentada en la ética favorecen tanto su realización personal como su contribución a la sociedad y por ende a la humanidad. Quizá por eso no sea interesante que el común de los mortales se haga eco de ello. No vaya a ser que todos podamos comunicarnos con Dios y recuperemos nuestra libertad teniendo certeza de quien o qué somos.
La intuición ha acompañado al ser humano desde tiempos remotos y muchas civilizaciones y culturas nos han dejado un legado filosófico increíble al respecto. Siendo la filosofía oriental mucho más clara y concisa que la occidental en cuanto a si todos podemos intuir y si se puede aprender a intuir.
La filosofía oriental comparte la idea central de que la intuición es una forma de conocimiento superior a la razón lógica. La existencia de la intuición es un hecho que no tiene controversia. Otra cuestión es cómo hacer uso de ella para alcanzar una forma superior de conocimiento. Es decir, hay diversas tradiciones; escuelas que difieren en los métodos a emplear para encontrar “la voz interior”, que facilita la conexión con el Yo Superior o con la realidad última.
La intuición es considerada un camino para trascender la ignorancia y la ilusión que impiden la comprensión del Ser y de la existencia. Lo que es coincidente en estas tradiciones es que esta comprensión trascendente surge cuando la mente se calma, permitiendo la percepción directa e inmediata de la verdad sin el filtro de la lógica o el pensamiento racional.
La influencia de la filosofía oriental en occidente es incuestionable. Solo desde esta influencia nuestra cultura ha podido abrirse a intentar explicar la intuición y aplicarla en todos los ámbitos; tanto de la ciencia como del arte.
Solo voy a mencionar tres ejemplos que beben de corrientes filosóficas orientales con influencia en Europa y América y que pueden darnos respuesta a la cuestión de este epígrafe.
“ Cuanto más y más cada uno es impulsado por lo que es intuitivo, o la confianza en la fuerza interior del alma, mayor, más lejos, más profundo, más amplio, más constructivo puede ser el resultado”. Edgar Cayce
Corrientes filosóficas con influencia occidental
Teosofía
Helena Blavastsky y Henry Olcott
Es un sistema de pensamiento espiritual y filosófico fundado por Helena Blavatsky y Henry Olcott. Combinaba una síntesis de filosofías orientales como el budismo, hinduismo y taoísmo con el ocultismo occidental. Así pues no comulgaba con los cánones filosóficos europeos existentes.
Tiene un método aplicable que se centra en el desarrollo de la intuición, la comprensión espiritual y la transformación personal, a través del estudio esotérico, la meditación y la búsqueda de la verdad universal. El objetivo es transformar la creencia ciega en conocimiento razonado, estimulando el razonamiento y despertando el ser interior para desarrollar la intuición superior.
“Solo hay un mal, la ignorancia, solo hay un bien, el conocimiento”. Helena Blavatsky
Antroposofía
Rudolf Steiner
A pesar de las discrepancias con la Teosofía de la cual se origina. Esta doctrina filosófica y espiritual fundada a principios del S.XX por Rudolf Steiner, buscaba el conocimiento del ser humano y del universo integrando ciencia, arte y espiritualidad. Aunque su enfoque es más occidental, la base filosófica y espiritual tiene resonancias orientales inevitables, y a nivel práctico deja un legado actual de influencia en la educación, la medicina y la agricultura.
“Ciertamente, la naturaleza nos da, a través de determinados ejemplos, maravillosos conocimientos,
si la intuición nos guía para consultarla de la justa manera”. Rudolf Steiner
Método Yuen
Dr. Kam Yuen
Fundamentalmente parte de la filosofía de los maestros Shaolin (China) quienes desarrollaron y perfeccionaron la intuición para poder detectar en los combates las debilidades de los enemigos y vencerlos.
Un gran experto en este arte, fue el Dr. Kam Yuen, creador del Método Yuen. Su método aplica la intuición para identificar y corregir debilidades, tanto físicas como emocionales y energéticas, que pueden afectar la salud y el bienestar. La intuición permite al practicante “sentir” la debilidad del paciente y aplicar correcciones que producen un cambio instantáneo.
Yuen integró la intuición con conocimientos de diversas disciplinas como las artes marciales, la física cuántica, la quiropraxia y la neurolingüistica para fortalecer y resolver problemas. En la actualidad, su método se ha extendido por todo el mundo.
Una de las más relevantes instructoras del método es la española Pino del Castillo, de origen canario, quien acerca el método intuitivo a toda persona interesada en llevar una vida en óptimas condiciones.
Os comparto su pensamiento asentado en años de experiencia intuitiva:
«Al intuir los seres humanos pueden transitar una vida en óptimas condiciones; siendo certeros, libres y conscientes. Quien tiene certeza, transita su existencia seguro. Quien está seguro, tiene resultados. Quien tiene resultados, es libre. Quién es libre, es consciente. Quien tiene todo esto, no tiene temores, ni karmas, ni enfermedades, no se traumatiza ni traumatiza a otro.
El intuir es la posibilidad que tenemos todos los seres humanos de sentir y distinguir de forma instantánea y clara entre infinitas posibilidades, cuál de ellas es la más acertada e idónea.
Existen infinitas ramas del intuir, sin embargo, la fundamental es tener una vida en óptimas condiciones dando siempre con lo más idóneo para nunca perder nuestros potenciales ni enfermar
Recuperar, activar y desarrollar el potencial intuitivo es la asignatura pendiente de la humanidad».
Pino del Castillo
¿El intuir se puede demostrar científicamente?
Para saber si la intuición es demostrable, es valioso conocer la opinión de las ciencias modernas sobre si la intuición es parte de la inteligencia o es una inteligencia en sí misma.
“El intelecto tiene poco que hacer en el camino del descubrimiento. Llega un salto de conciencia, llámalo intuición o lo que quieras, la solución te llega y no sabes cómo ni por qué”. Albert Einstein
Ciencias modernas
Psicología
Charles Spearman
Teoría clásica de Factor G o inteligencia general de Charles Spearman
Aunque ha sido reemplazada en la actualidad por teorías multidimensionales como la que sigue a continuación, me parece importante comprender que venimos de la idea de que existe una capacidad intelectual única y general que subyace a todas las habilidades cognitivas específicas. Esta teoría no aborda la intuición directamente. El rendimiento en diversas tareas, incluidas aquellas que podrían considerarse intuitivas, se basa en una capacidad mental general y en habilidades específicas, donde la intuición podría estar ligada a la interacción de estos factores.
Su teoría sentó las bases para el desarrollo de tests de inteligencia, ya que proporcionó un marco para medir este factor general de inteligencia: pruebas de CI, conocidas como “test de inteligencia de los colegios”.
A este modelo teórico le debo una de las frustraciones de mi infancia. Y creo que no soy la única.
El pensamiento filosófico reinante en la época de Spearman era el positivismo científico, por lo que influyó directamente en el nacimiento de la psicología como ciencia independiente.
Y el desarrollo de técnicas estadísticas para estudiar la inteligencia es un ejemplo de este enfoque positivista.
“ El mayor esfuerzo de la mente, y la mayor virtud, es comprender las cosas por intuición”. Baruch Spinoza
Sigmund Freud
Psicoanálisis de Sigmund Freud
Aunque Freud era principalmente neurólogo y médico se convirtió en una figura fundamental para la psicología moderna. Su trabajo sentó las bases para la comprensión de la mente humana y desarrolló técnicas terapéuticas que aún influyen en la psicología actual.
No teorizó sobre la inteligencia como concepto separado, sino que la veía como parte de la dinámica compleja entre fuerzas conscientes e inconscientes influenciada por las instancias psíquicas del ello, yo, y superyó.
Para él, la inteligencia humana no es simplemente la lógica y la razón, sino una capacidad que se manifiesta en la interacción entre la parte racional y los impulsos inconscientes que a menudo se reprimen. La verdadera inteligencia se encuentra en la forma en que el individuo maneja la ambivalencia, lo que implica la capacidad de superar conflictos internos y adaptarse a las demandas de la realidad.
Freud consideraba la intuición una forma de saber que opera en el inconsciente, influenciada por deseos, traumas y conflictos no resueltos.
Veía la intuición como una herramienta esencial para el psicoanálisis, crucial en la práctica clínica, ya que ayudaba a interpretar los significados inconscientes y a realizar construcciones teóricas.
“ Para el ser espiritual, la intuición es mucho más que una corazonada.
Se considera como una guía o como si Dios hablara, y esta intuición interior nunca se toma a la ligera ni se ignora”. Wayne Dyer
Carl Jung
Inteligencia del inconsciente de Carl Jung
Carl Jung, padre de la psicología analítica consideró que la intuición no era un sentimiento arbitrario, sino una forma sofisticada de procesamiento mental que opera debajo de la superficie de la conciencia.
Describió dos tipos de intuición:
Extravertida, enfocada en las posibilidades del mundo exterior.
Introvertida, dirigida hacia el interior para explorar las posibilidades que las experiencias han despertado subjetivamente en la persona.
Consideró la intuición un elemento clave en la función trascendente: mecanismo que busca integrar los contenidos del inconsciente, tanto el personal como el colectivo, en la conciencia. La intuición como vehículo fundamental para que esta integración ocurra, ya que trae la información inconsciente a la conciencia de una manera que no es meramente racional.
De este modo, ayuda al individuo a alcanzar su “sí-mismo” y su plena realización.
A través de la intuición percibimos aspectos que no son evidentes, incluyendo una conexión con los arquetipos del inconsciente colectivo, que son experiencias y tendencias innatas compartidas por toda la humanidad.
La intuición permite percibir “lo que puede ser” o las implicaciones más profundas de una situación, complementando así el pensamiento lógico que se basa en datos concretos a cerca de “lo que es”. En situaciones complejas o ambiguas, la intuición puede ofrecer respuestas rápidas y precisas basadas en patrones inconscientes, lo que la convierte en una herramienta valiosa para la toma de decisiones.
“Sólo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien mira hacia afuera, sueña.
Y quien mira hacia adentro, despierta”. Carl Jung
Howard Gardner
Teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner
Esta teoría fue bastante revolucionaria y sigue siendo influyente. Ha sido criticada por la comunidad científica por carecer de base empírica sólida, ya que no se han realizado suficientes experimentos cuantitativos para respaldarla.
Explica que la inteligencia no es una capacidad única, sino un conjunto de diferentes tipos de inteligencias independientes, como la música, la lógico-matemática y la interpersonal, que cada persona posee en una combinación única. Esta teoría propone que todas las personas son inteligentes de alguna manera, pero demuestran sus destrezas en áreas distintas.
La teoría sugiere que el enfoque educativo debería centrarse en fomentar las habilidades y los intereses de cada niño en particular, en lugar de utilizar un modelo único.
Y aunque la intuición no se nombra como una inteligencia separada de las ocho inteligencias originales de Gardner, se considera una aspecto que puede estar vinculado a varias de ellas, especialmente a la inteligencia intrapersonal (autoconocimiento), la interpersonal (comprensión de otros) y la cinestésico-corporal (movimiento y coordinación instintiva).
El trabajo de Gardner sentó las bases para la exploración de otros tipos de inteligencia; pedagógica y existencial.
“ La intuición es conocimiento, y este campo de conocimiento ilimitado está dentro de cada ser humano.
Si empiezas a aprovecharlo, se convierte en un océano de soluciones”. David Lynch
Robert Sternberg
Teoría Triárquica o de la inteligencia exitosa de Robert Sternberg
Clasifica la inteligencia en tres tipos: analítica, creativa y práctica. Ubica la intuición como una capacidad dentro de la inteligencia creativa, manifestándose en la generación de nuevas ideas y la capacidad de comprender situaciones complejas, especialmente cuando se enfrenta a lo desconocido o nuevo.
Sugiere que la inteligencia es más que solo la capacidad académica; abarca la habilidad de adaptarse y resolver problemas en contextos reales.
Propone que el sistema educativo debería fomentar y evaluar las tres formas de inteligencia, no solo la analítica.
Considera que una persona puede tener éxito en la vida no solo por su inteligencia académica, sino también por su capacidad de crear y de manejar situaciones prácticas en su entorno.
“ No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu propia voz interior”. Steve Jobs
Otros psicólogos ampliaron el concepto de inteligencias múltiples, como Daniel Goleman, con la inteligencia emocional, enfocada en la capacidad de gestionar emociones. Goleman, integra la intuición como un componente clave del autoconciencia y la toma de decisiones, especialmente en niveles de liderazgo. Aunque la sigue considerando una forma de inteligencia inconsciente basada en la experiencia.
Danah Zohar e Ian Marshall acuñaron el término de inteligencia espiritual, donde encuadran la intuición. Definen esta inteligencia como la capacidad de reformular la realidad para darle un significado más profundo y encontrar un propósito en la vida.
Muchos psicólogos que hablan de la inteligencia espiritual consideran la intuición como una parte integral de esta inteligencia. Una forma de conocimiento que va más allá de la razón, permitiendo comprender y acceder a la sabiduría interior de manera rápida y certera.
La intuición es vista como una puerta de entrada o vía principal en el proceso de ayudarnos a interpretar situaciones y experiencias desde una perspectiva más profunda.
Muchos otros psicólogos consideran que la intuición se basa en experiencias previas y puede ser influenciada por emociones y prejuicios. Es una suerte de atajo para simplificar la toma de decisiones, que aunque sean eficientes, pueden generar sesgos y errores.
Reconocen que no saben con certeza la base científica de la intuición, puesto que no se conoce con exactitud qué sucede en el cerebro cuando esta se da. Pues todavía es difícil hacer experimentos donde se pueda poner de manifiesto la intuición.
El área del cerebro que se encarga del procesamiento cognitivo de la toma de decisiones es la corteza orbitofrontal, que forma parte del lóbulo frontal (justo encima de nuestros ojos). Sin embargo, es difícil ver en un estudio científico si esta región se activa o no en el proceso de intuición puesto que son acciones complejas que requieren un proceso de redes neuronales en las que también influye la historia anterior de la persona
Neurociencia
Esta ciencia que estudia el sistema nervioso nos cuenta que se han identificado determinadas regiones cerebrales como zonas involucradas en la intuición. Estas regiones cerebrales procesan información rápidamente, principalmente el precúneo (lóbulo parietal), la corteza prefrontal ventromedial y el núcleo caudado.
Estas áreas están relacionadas con la memoria, el procesamiento emocional, la conciencia y el reconocimiento de patrones basados en experiencias pasadas, y trabajan en conjunto para generar respuestas rápidas que a menudo se sienten como una “corazonada”.
La opinión neurocientífica sobre la intuición es que se trata de un proceso cerebral complejo basado en la identificación de patrones a partir de experiencias pasadas almacenadas de forma subconsciente. No es un fenómeno místico, sino una habilidad cognitiva que combina conocimientos implícitos, señales emocionales y una rápida respuesta del cerebro. La intuición surge cuando identifica patrones familiares en situaciones nuevas.
Defiende que el pensamiento intuitivo puede tener aspectos lógicos que coexisten con el razonamiento simbólico y la emoción.
Algunos neurocientíficos describen la intuición como una “brujula interna” que puede no dar certezas absolutas, pero sí una dirección que se sienta correcta.
Para escuchar la intuición es necesario estar en un estado de calma y paz interior, libre de ruidos mentales como el perfeccionismo, el miedo o el estrés.
Así pues, la neurociencia ve la intuición como un complemento crucial para la toma de decisiones, no como lo opuesto a la razón. Considerándola una forma de inteligencia inconsciente. No se trata de un capricho irracional, sino una habilidad cognitiva basada en heurísticas inteligentes (estrategias para llegar al conocimiento).
“La intuición es la fuente del conocimiento científico”. Aristóteles
Física y física cuántica
“Una cosa he aprendido en una larga vida: que toda nuestra ciencia, medida frente a la realidad, es primitiva e infantil. Todavía no conocemos una milésima parte de lo que lo que la naturaleza nos ha revelado. Es totalmente posible que tras la percepción de nuestros sentidos se escondan mundos de los que no somos conscientes”. Albert Einstein
La física es la ciencia que estudia los principios fundamentales del universo, como la materia, la energía, el espacio, el tiempo y sus interacciones, para explicar los fenómenos naturales. La físicos modernos ven la intuición como una herramienta crucial, pero la consideran un proceso basado en la experiencia y el conocimiento previo, no como un conocimiento místico. Es vista como una forma de pensamiento rápido y automático que surge del reconocimiento de patrones, y que debe ser validada por el razonamiento lógico y la experimentación.
Considerada una herramienta creativa, a menudo, la utilizan para generar ideas y ·”saltos” creativos antes de que sean validados con ecuaciones y pruebas.
La física cuántica, explica fenómenos que la física clásica no puede, explorando el mundo subatómico, como átomos y electrones.
Postula que la realidad existe como un conjunto de posibilidades hasta que es observada y colapsa en un estado concreto.
Describe un mundo subatómico que opera bajo reglas radicalmente diferentes a las del mundo macroscópico que experimentamos.
Considera que la intuición es limitada, ya que nuestra experiencia cotidiana (basada en la física clásica) no se aplica a la escala del mundo subatómico, donde los fenómenos son contraintuitivos y desafían nuestra comprensión. Por lo tanto, la mecánica cuántica demuestra la insuficiencia de la intuición para describir la realidad a nivel fundamental.
Consideran que es posible que nunca se desarrolle una intuición sobre el mundo cuántico, ya que este no forma parte de nuestra experiencia cotidiana y la intuición sí.
“Debes entrenar tu intuición.
Debes confiar en la pequeña voz dentro de ti que te dice exactamente qué decir, qué decidir”. Ingrid Bergman
Como reflexión última te comparto que todas las posturas expuestas me parecen necesarias e importantes. Una de las cosas que nos hace excepcionales son las diferencias. Toda corriente de pensamiento tiene un sentido y guarda relación directa con la evolución del ser humano. Aunque utilice el humor al expresar mi opinión no es sinónimo de falta de consideración hacia otras posturas diferentes a la mía. Así mismo, tampoco considero que el hecho de no ser científica sea un obstáculo para opinar de la intuición. No me amedrenta el estatus social que ha adquirido la ciencia en la actualidad, así como tampoco me envalentono absurdamente. Solo me permito el derecho a expresarme desde mi experiencia. Y desde ella, desde mi experiencia, considero que quizás la clave para demostrar exactamente el funcionamiento y objeto de la intuición necesite de otro paradigma científico que todavía está por descubrir.
El ejemplo más reciente lo tenemos en la demostración científica con la meditación. La demostración de los beneficios tanto psicológicos como físicos de la meditación se consolidó a partir de finales del siglo pasado y principios de este siglo. Parece que claramente el cerebro debe estar en un estado vibracional determinado para propiciar la meditación. Lo curioso es que en Oriente lo saben desde hace más de 5.000 años, ¿será porque el empirismo no ha pasado por allí?.
En occidente no se nos ocurren formas que favorezcan el entendimiento y desarrollo de las percepciones extrasensoriales que devienen de la intuición, más que nada, porque empleamos el tiempo en pensar única y exclusivamente de forma racional, sobre todo en la economía como si de un nuevo Mesías se tratara.
Lo que queda claro, es que puedes experimentar la intuición y sacar tus propias conclusiones.
Te animo a ello encarecidamente, porque como ves, si esperamos a que nos demuestren lo que es real o verdad dejamos de vivir.
